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Realineando la Pastoral de la iglesia durante la pandemia del coronavirus

Escrito por Daniel Prieto | Apr 2, 2020 4:00:00 AM

Realineando la Pastoral de la iglesia durante la pandemia del coronavirus

 

REENFOCAR LA PRACTICA PASTORAL

Práctica Pastoral: El ejercicio rutinario en la congregación de cuidar, conducir y comunicar (nutrir) al rebaño del Señor.

 

  1. Reestructuramos el equipo de liderazgo y ajustamos los roles. Por ejemplo, el director de alabanza ahora es el director de producción de las celebraciones en línea y de los medios sociales. Los líderes de ministerios pasaron a ser encargados de cuidado. Los pastores asociados se transformaron en los pastores de cuidado pastoral.

  2. Estamos buscando recursos para jóvenes adolescentes y para niños que podamos proveer a los padres, ayudando a los padres a compartir con sus hijos alrededor de la Palabra y así construir tiempo de calidad y formación.

  3. Estamos iniciando un diálogo crítico con el concilio, el cuerpo pastoral y el liderazgo de la iglesia sobre como, aún después de esta pandemia, ser una iglesia mucho más horizontal, descentralizada y con el mínimo control posible que habilite y empodere a todos los miembros de la iglesia en la misión de Dios. Estamos conversando sobre los paradigmas que forman el SER iglesia para que en consecuencia el HACER de la iglesia sea el resultado directo de quienes somos, permitiéndonos responder acertadamente a la realidad y necesidad de turno. Más información sobre esta conversación en el Podcast de Conexión Pastoral.

  4. Formamos una red de cuidado para que cada familia y cada persona sola de la iglesia reciba por lo menos una llamada personal para monitorear como están, para darles una palabra de aliento y orar con y por ellos.

  5. Creamos un fondo de ayuda llamado “Ningún necesitado”, según Hechos 4, para que aquellos que tienen compartan con los que no tienen y así no haya ningún necesitado en la comunidad de creyentes.

  6. Estamos permanentemente identificando a aquellos miembros de la iglesia que están entre las profesiones y trabajos que son “esenciales” y que tienen que salir a trabajar y creamos un grupo de apoyo para ministrarles y darles contención.

 

REORGANIZAR LA ADMINISTRACION.

  1. Descentralizamos el equipo ejecutivo y administrativo para que trabajen desde sus casas.

  2. Tenemos dos presupuestos activos aprobados por el Concilio de la iglesia. El “presupuesto real” y los que llamamos el “presupuesto coronavirus”.  Este segundo presupuesto se construyó haciendo ajustes al presupuesto real de la iglesia a lo mínimo indispensable. El administrador llamó a todas las compañías y proveedores para hacer los ajustes necesarios de servicio durante estos meses en base a la nueva realidad temporal y hacer arreglos de pagos o en otros casos informarles que no estaríamos realizando los pagos mensuales a menos que tengamos los fondos para hacerlo. Así la administración de la iglesia puede trabajar en base a las entradas reales de cada mes durante la cuarentena.

  3. Establecimos una reunión semanal por video conferencia con el “equipo pastoral y administrativo”, la que llamamos “core team”, para ir monitoreando la situación e ir tomando decisiones semana a semana.

 

REPENSAR LA CELEBRACION SEMANAL.

  1. Establecimos espacios virtuales comunes para seguir reuniéndonos para orar, adorar y escuchar el mensaje de la Palabra como comunidad de fe cambiando el formato y haciendo algunos ajustes en el enfoque de la reunión semanal. Sabemos que muchos están invitando a sus amigos y familiares inconversos a conectarse a la transmisión en vivo. También entendemos que los miembros de la iglesia están en sus casas y no en el templo. Así que hay dos dinámicas importantes que necesitamos prestarle atención durante las celebraciones virtuales. Primero, asegurarnos que estamos presentando el Evangelio y dando la oportunidad a que las personas respondan el mensaje recibiendo a jeús como su Salvador personal. Segundo, tener una rutina en la celebración que sea mucho más cacera y no de evento masivo. Llamamos a la celebración “Altar en casa”. Y la reunión está organizada como si estuviéramos todos en la sala de la casa con tres tiempo importantes. Actualmente tenemos un momento de alabanza y adoración y un momento para reflexionar en la Palabra. Estamos trabajando en incorporar un tercer momento de diálogo con la iglesia, contestando preguntas, orando por peticiones y escuchando historias de lo que Dios está haciendo.

 

REDIRECCIONAR LA ACCIÓN PASTORAL

Acción Pastoral: Es llevar la pastoral de la iglesia a la comunidad que rodea a la iglesia, es permitir que la tarea pastoral toque a los vecinos y las familias que no son miembros de la iglesia.

 

1. Estamos habilitando a cada miembro como un “trabajador esencial” del reino de Dios en su contexto inmediato de influencia.


Preparándolos para ministrar. Que estén equipados con las herramientas bíblicas y espirituales y habilidades ministeriales básicas para ser usados por el Espíritu Santo al guiar a otros al nuevo nacimiento, la sanidad física y emocional, la libertad espiritual, la restauración familiar y la ayuda material.

Ayudándoles a identificar su grupo inmediato de influencia. Todos tenemos una red contactos en las que hay creyentes y no creyentes. Aún en tiempo de “distanciamiento social” la iglesia puede hacer su mejor “acercamiento social”, porque podemos cultivar esas relaciones personales, que hemos descuidado por estar encerrados en nuestros templos y eventos cristianos, permitiéndonos ahora “oír los gritos, ver las caras, entender las historias y responder a las necesidades y esperanzas vitales de las que son parte integrante de ese contexto.” Roldán, Thomas, y Van Engen (La Iglesia Latinoamericana).

Proveyéndoles, provocándoles, permitiéndoles oportunidades reales a los miembros de la iglesia para que ministren a otros. Por ejemplo: Muchos están invitando a sus amigos y familiares a conectarse en la transmisión en vivo o ver durante la celebración en el canal de Youtube. Varias de estas personas están aceptando a Jesús. A los que nos avisan que hicieron la oración de fe les enviamos de regalo el librito digital “Una vida de abundancia“. También se lo enviamos al familiar o amigo que lo invito a ver la celebración o que le guió en la oración de fe. Y animamos al miembros de la iglesia a que lea junto con esa persona el librito y lo discipule en sus primeros pasos con Jesús. También al miembro de la iglesia lo acompañamos en el proceso de estar ministrando a otros construyendo una cultura de mentoría y cultivamos el ministerio “en red”. ¿Cómo? Con tiempos grupales de mentoría virtual con los pastores para contestar preguntas, orar por ellos, guiarles en como ministrar y que descubran como pueden colaborar unos con otros en ayudar a quien cada uno está ministrando.

 

2. Activamos Operativo Joel. Toda la iglesia en cadena de ayuno y oración al mismo tiempo que cada miembro se prepara para ser un “trabajador esencial” del reino de Dios durante y después de esta pandemia. (Curso: Entrenamiento básico para ministrar)

 

RECONSIDERAR EL PROPÓSITO DE LA PROPIEDAD

Al momento de escribir estas lineas no hemos llegado a este aspecto pero es algo que haremos en los próximos días. Si el Señor lo permite, en un próximo artículo les comparto que hicimos.

 

EN CONCLUSIÓN

Lo que presento en estas lineas no es absoluto ni completo pero si espero que ayude a mis colegas en el ministerio a prestar atención a áreas que necesitamos tener en cuenta mientras lideramos la iglesia local en tiempo de crisis como este. Con una advertencia, no realiniemos la iglesia para sobrevivir esta crisis, realicemos la iglesia para llegar al otro como una iglesia que “será instrumento para honra, santificada, útil al Señor, y dispuesta para toda buena obra.”  2 Timoteo 2:21

Me despido con las palabras de Pablo a la iglesia en Filipo como un clamor al Señor pidiendo que este tiempo, gracias a esta pandemia y distanciamiento social, como lo diría Pablo “gracias a mis cadenas”, haga que el Evangelio sea predicado y muchos se atrevan a anunciar sin temor la Palabra de Dios.

Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio. Es más, se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo. Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios. Es cierto que algunos predican a Cristo por envidia y rivalidad, pero otros lo hacen con buenas intenciones.Estos últimos lo hacen por amor, pues saben que he sido puesto para la defensa del evangelio. Aquellos predican a Cristo por ambición personal y no por motivos puros, creyendo que así van a aumentar las angustias que sufro en mi prisión. ¿Qué importa? Al fin y al cabo, y sea como sea, con motivos falsos o con sinceridad, se predica a Cristo. Por eso me alegro.

Filipenses 1:12-18